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Atleta A: el documental de Netflix que expone el escándalo de abuso sexual en la Gimnasia de EU

La plataforma lanzó el 24 de junio el material en el que se narran los años de abusos que la Federación de Gimnasia ocultó por parte de Larry Nassar, ex miembro del equipo médico.

La Gimnasia Artística estadounidense se convirtió en una potencia mundial en los últimos años; con la ayuda de Mary Lou Retton, la primera en llevarse la medalla de oro en la prueba All Around en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, le siguieron Carly Patterson en Atenas 2004, Nastia Liukin en Beijing 2008, Gabrielle Douglas en Londres 2012, hasta llegar a Simone Biles en Río 2016.

De la mano, y las piruetas, de estas talentosas mujeres y las demás que consiguieron subirse al podio en diversas competencias a nivel internacional, fue que se cimbró esta idea de que las norteamericanas eran casi invencibles.

No obstante, detrás de los logros de algunas estas jóvenes se escondía la negligencia de la autoridad: USA Gymnastics, el organismo rector del deporte en la Unión Americana, ocultó por muchos años los crímenes del ex médico de la selección nacional Larry Nassar, quien ya enfrenta una condena de por vida por abuso sexual y posesión de pornografía infantil.

Precisamente, el pasado 24 de junio Netflix lanzó el documental ‘Atleta A’, el cual narra la historia de horror que vivieron cientos de deportistas en Estados Unidos, desde amateurs hasta olímpicas, que fueron víctimas de los ‘tratamientos’ a los que Nassar las sometió cuando fueron sus pacientes, además de la manera en que la Federación de Gimnasia archivó las acusaciones de sus atletas.

Larry llegó a la organización casi al mismo tiempo que Bela y Marta Karolyi, entrenadores que se hicieron famosos por llevar a la gloria a Nadia Comanenci y a la gimnasia rumana, aunque bajo un estricto método de explotación física y psicológica que pese a los buenos resultados, afectaba la vida personal de las jóvenes.

Desde 1986, en medio de ese régimen dictatorial que se implementó en los Estados Unidos, Nassar se convirtió en el héroe: el hombre amable, carismático y divertido que era bueno con las chicas y las animaba tras sufrir los maltratos de la pareja rumana, pero que también abusó de muchas de ellas.

Argumentando un chequeo médico o alguno de sus métodos de fisioterapia, el doctor introducía sus dedos en los genitales de las niñas para su propio placer, e incluso muchas de las víctimas aseguran que llegó a arreglárselas para hacerlo con los padres de las pacientes en el consultorio.

Sin embargo, el ‘ángel’ que tenía y el cariño que muchas de las gimnastas le tomaron hicieron que estos actos se vieran como un simple procedimiento, pero con el paso de los años, más y más víctimas se fueron sumando sin que se hiciera algo al respecto.

Eso siguió hasta que llegó la Atleta A: Maggie Nichols.

En 2015, Nichols era la segunda mejor gimnasta de los Estados Unidos por detrás de Simone Biles. Durante una de las concentraciones de la Selección Nacional, en la propiedad de los Karolyi en Texas, su entrenadora la escuchó hablando con Aly Raisman, medallista olímpica y otra de las sobrevivientes, hablando sobre los ‘extraños’ métodos que el médico utilizaba con ellas.

Inmediatamente, la coach dio aviso a los padres de Maggie, quienes a su vez denunciaron lo ocurrido ante el presidente de USA Gymnastics, Steve Penny.

Para su sorpresa, Penny reconoció que Nassar ya tenía otras denuncias parecidas, pero les pidió que no presentaran una demanda a las autoridades, porque el FBI se encontraba haciendo una investigación y de hacerlo podrían entorpecer el trabajo que ya tenían.

Todo resultó una mentira. El directivo nunca hizo algo al respecto, y para proteger los intereses del organismo dio carpetazo al asunto, a sabiendas de que en su archivero tenía cientos de acusaciones hacia el galeno.

Incluso, como se aprecia en el documental, se ve como en una declaración grabada, manifestó que la organización que presidía tenía una política de no dar aviso a las autoridades los incidentes de abuso sexual que ocurrían.

Tuvieron que pasar 15 meses desde que Nichols y su familia presentaron la queja para que un grupo de investigación del periódico Indy Star de Indianápolis expusiera el escándalo en mayo de 2016.

El diario publicó varias acusaciones contra Nassar, las cuales no procedieron ante USAG ni fueron reportadas a la Policía, pese que la ley en Estados Unidos lo requiere.

Dándoles estos hallazgos del medio el valor suficiente, varias de las sobrevivientes alzaron sus voces y comenzaron a contar sus historias, que dejaron ver el abuso de poder que el ex médico ejerció para con ellas y los malos manejos del organismo.

La primera fue Rachel Denhollander, una gimnasta amateur, después le siguió Jamie Dantzscher, medallista de bronce en Sidney 2000, sumándose varias más, entre ellas las más recientes campeonas olímpicas Simone Biles, Gabrielle Douglas, Aly Raisman, Jordyn Wieber, McKayla Maroney, Kyla Ross y Madison Kocian.

Además de Nassar, quien ya tiene para terminar su vida tras las rejas, Penny, quien renunció como presidente de USAG en 2017, fue arrestado por presunta manipulación de pruebas relacionadas con el médico, aunque negó todos los cargos.

La lucha continúa, pues aunque muchos de los encargados de USA Gymnastics renunciaron tras el escándalo, la tarea de las sobrevivientes se volvió el asegurar que las futuras generaciones de chicas que competirán por representar a Estados Unidos y cumplir su sueño de participar en los Juegos Olímpicos no tengan que pasar por las terribles experiencias que ellas vivieron.

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