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Dos jóvenes mexicanos son parte del desarrollo de ambicioso satélite japonés

Los estudiantes de doctorado de la UNAM fueron elegidos entre miles para colaborar en el armado del satélite Ten-Koh de la Agencia Espacial Japonesa

Junto a los jóvenes mexicanos, trabajaron otros 21 jóvenes de cinco universidades de diferentes partes del mundo.

Dos jóvenes mexicanos están poniendo en alto el nombre de México… literalmente. Un par de alumnos de doctorados que estudiaron en la Universidad Nacional Autónoma de México forman parte de un grupo de investigación que desarrolló la tecnología para el satélite Ten-Koh de la Agencia Espacial Japonesa.

Gracias a su talento y preparación, Isaí Fajardo Tapia y Rigoberto Reyes Morales fueron elegidos para participar en este proyecto a través del Curso Internacional de Ingeniería Espacial del Instituto de Tecnología de Kyushu, ubicado en la ciudad de Kitakyushu, Japón.

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) informó a través de su agencia informativa que Reyes Morales, maestro en mecatrónica, enfoca sus estudios en dinámica y control de satélites pequeños, mientras que los de Fajardo Tapia, maestro en instrumentación en aplicaciones espaciales, se centran en la interacción entre el clima espacial y la tecnología a bordo de satélites pequeños.

Junto a los jóvenes mexicanos, trabajaron otros 21 jóvenes de cinco universidades de diferentes partes del mundo.

El satélite Ten-Koh es un pequeño, pero ambicioso satélite, de 23 kilogramos que se lanzó desde el Centro Espacial Tanegashima como carga secundaria del cohete H-2A que elevó a los satélites GOSAT-2 de Japón y el KhalifaSat de los Emiratos Árabes Unidos.

La misión primaria del satélite Ten-Koh es probar distintos materiales una vez que sean expuestos a las condiciones del espacio exterior y observar sus cambios.

Una segunda misión tiene por objetivo estudiar las concentraciones de plasma que rodean el satélite y, como tercera misión, poner a prueba un sensor desarrollado por un equipo estadounidense para la medición de partículas de alta energía.

Según el Conacyt, el satélite tiene misiones secundarias de demostración tecnológica, es decir, probar nuevas tecnologías en el ambiente espacial. Una de ellas es probar un ultracapacitor, un componente electrónico con gran capacidad de almacenamiento de cargas eléctricas que podría complementar el trabajo de las baterías o llegar a sustituirlas a bordo de satélites.

Con información de HUFFPOST

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