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Evaluar las reglas

Opinión-colorPor: Erick Zúñiga

A poco más de cuatro meses de finalizado el proceso electoral ordinario, es conveniente hacer una breve reflexión sobre los resultados de la reforma electoral constitucional de 2014, que produjo como consecuencia la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

El sello más claro de dichas modificaciones constitucionales y de la nueva ley es la dotación de nuevas atribuciones a una autoridad electoral que adquirió el carácter de nacional. El Instituto Federal Electoral se convirtió en Instituto Nacional Electoral, cambio que no solo fue de nombre, esta institución adquirió responsabilidades no sólo federales sino también locales.

El INE ahora tiene la facultad de designar a los integrantes de los consejos de los institutos electorales locales, responsabilidad que antes correspondía a los Congresos de las entidades; también debe realizar la distritación local y, en el marco de los procesos electorales federales y locales, aprobar reglas para la capacitación electoral, la ubicación de las casillas, la designación de funcionarios de sus mesas directivas, la impresión de documentos y materiales electorales, el PREP, conteos rápidos y encuestas de opinión. Asimismo, se nacionalizó el servicio electoral profesional y, no menos importante, la fiscalización de los recursos de los partidos políticos y el gasto en las campañas electorales.

Por lo inédito de estas atribuciones, su puesta en práctica debió representar, en primera instancia, un importante reto de coordinación y entendimiento entre el INE y los institutos locales en la pasada elección concurrente, que sin duda es una base de experiencia para la actuación en los 13 procesos electorales locales del próximo año, y que tendrán que ser abordados por las autoridades con la legislación general electoral que hasta hoy se tiene y con las leyes locales en las entidades modificadas acorde a la federal.

En segundo lugar, dada la naturaleza de las modificaciones constitucionales que quitan una parte del poder que tenían los gobernadores y diputados locales para incidir no sólo en los procesos electorales, sino también en la integración de los consejos de los institutos, inclusive en sus áreas administrativas, habrá que preguntar sobre el resultado de la relación política de las y los consejeros del INE con los órganos y las autoridades locales para llevar a buen puerto las elecciones. Si bien se retiró del ámbito estatal la designación de consejeros y diversas atribuciones en la organización de las elecciones, el monto de los recursos económicos con los que funcionan los institutos en las entidades sigue siendo una atribución de los congresos y del gobernador.

De cara a las elecciones de 2018, que se antojan desde ahora polémicas y controvertidas, sería conveniente que tanto el INE, los institutos locales y los legisladores del país, llevaran a cabo una evaluación de la reforma electoral de 2014. Pero una revisión de este tipo, debiera ser un ejercicio de largo alcance que incluyera a todos los actores políticos involucrados en el diseño del sistema electoral, pero también en el que participaran académicos, especialistas y organizaciones de la sociedad civil relacionadas con el ámbito electoral. Pero sobre todo debería ser un proceso trasparente y abierto a la ciudadanía en el que se pongan a la luz pública de manera objetiva los aciertos y desaciertos de la reforma electoral; en el que se responda a preguntas como ¿de qué manera se experimentó la autonomía de los institutos locales que la propia Constitución les reconoce, a partir de las atribuciones nacionales que ahora tiene el INE?, ¿estas atribuciones contribuyeron a organizar de mejor manera los procesos electorales? Y sobre todo, ¿qué beneficios tangibles podemos decir que tuvieron las y los ciudadanos de nuestro país a raíz de esta reforma?

El sistema electoral, en síntesis, son las reglas del juego para la competencia electoral, a través de la cual se configura el ejercicio de gobierno y de representación política. Por ello, en el contexto de la crisis de credibilidad en las instituciones políticas, no es menor que se configure un sistema electoral que contribuya a la transmisión pacífica del poder.

Águila o Sol

De: Prof. Monjardín

Estrategias erróneas

En materia económica quienes deciden definen el rumbo que tomará la economía en sus vertientes y el impacto en el agregado. Por ejemplo, el crecimiento es el argumento para la reforma energética y entregar el petróleo y la electricidad a la IP nacional y extranjera, crecimiento que, después de tantas reformas neoliberales en 30 años, no es suficiente para nuestro país.

Otro ejemplo reciente es la reforma laboral que presentó Felipe Calderón con carácter de ”preferente” al Congreso de la Unión en noviembre de 2012, a escasos días de concluir su mandato de 6 años.

Legisladores del PRI, PAN, Panal y PVEM expusieron premisas y razonamientos para demostrar que dicha reforma favorecería a la base trabajadora por ¡la generación de más empleos dignos y la seguridad de permanencia!  y que generaría una nueva cultura laboral en la que inversionistas y trabajadores tendrían acuerdos propositivos y sostenibles.

Sin embargo, los empleos prometidos no se han generado y la tasa de desempleo sigue por encima del 4% de la población económicamente activa (PEA), además la tasa de crecimiento promedio de los ocupados de 2013, (año de inicio de las nuevas reglas laborales) a junio de 2015, es sólo de 0.92, mientras que, a pesar de la crisis, de los años 2008 al 2012, dicha tasa fue de 1.95.

Si bien la informalidad en tres años se redujo la fabulosa cifra de 3% (de 60 a 57% de la PEA ocupada), el análisis del número de personas por estratos de salarios mínimos muestra que la reforma laboral favorece más a una de las partes, al capital.

De 2013 a junio de 2015, según INEGI, la tasa de crecimiento promedio de la PEA ocupada fue de 1.07 y dicha tasa en remuneraciones a asalariados (billones de pesos) fue similar en 1.10, sin embargo dicha tasa de la inversión total en el tiempo señalado creció en 9.71… es decir, que el agregado de sueldos y salarios se ha reducido y continuará en esta tendencia como resultado de la gran reforma laboral. Hace 25 años, el componente del PIB del rubro ingresos de la base trabajadora era alrededor de 40% para el año 2014, se redujo hasta 27%, lo que se agudizará.

Poco más del 70% de los asalariados (37 millones) percibe de uno a cinco salarios mínimos (sm). A nivel nacional, el número de personas por Estratos de sm, en el mismo tiempo -2013 a junio 2015-, la tasa de crecimiento promedio de las personas que perciben de 1 a 2 sm fue de 3.64, de dos a tres sm de -0.44 y de tres a cinco sm sólo de 0.25.

Sin estrategias regionales, el Gobierno Federal neoliberal promueve competencia entre Entidades para “ofrecer” mejores condiciones al capital (terrenos, estímulos y/o exenciones fiscales, capacitación, entre otras), así en Coahuila se realizan estrategias para promover la inversión y en los mismos años a nivel estatal la tasa de crecimiento promedio de quienes reciben de uno a dos sm fue de 1.07, de dos a tres sm fue de 4.58 y de tres a cinco sm de 3.12, de ahí la rotación por la actividad industrial, aunque por ingreso individual éste sea marginal.

Esto se previó: sin estímulos claros a la productividad del trabajo el salario se precariza, se incrementa la eventualidad y no hay certeza en antigüedad laboral y en pensión futura. Por tanto, la reforma laboral, aprobada poco antes de iniciar el sexenio actual, fue una condición previa de la apátrida reforma energética ya en curso. Con estas reformas “de gran calado” ¿a qué intereses obedecen los partidos políticos mayoritarios y sus satélites? ¿qué tipo de alternancia política ha sido la nuestra?

 Áreas de oportunidad

El campo mexicano es estratégico para el desarrollo y, sobre todo, para la paz social del país. Se trata de uno de los muy pocos sectores productivos que han entregado buenas cuentas en la primera mitad del sexenio. Un sector que entra en la segunda mitad con expectativas de crecimiento sostenido. No es agradable, pero sí necesario, para calibrar los beneficios de un campo en paz y produciendo, imaginar cuál sería la situación imperante si a la ráfaga de noticias negativas en materia económica le añadiéramos un campo sin producción, con agitación permanente. Sería, en pocas palabras, el peor de los mundos posibles.

Para fortuna de todos, aunque no se aprecia con justicia, ocurre justamente lo contrario: el campo produce y está en paz. La balanza comercial agroalimentaria es superavitaria. Se calcula que para finales de año la bolsa por exportación de productos agrícolas puede llegar a 30 mil millones de dólares, como para descorchar una botella del mejor vino mexicano y brindar. La competencia internacional nos viene bien. El anuncio de la incorporación de México al Acuerdo de Asociación Transpacífico ha redoblado el interés por invertir en el campo para llegar cada vez a más mercados. Cabe recordar un dato que ilustra lo que digo: la entrada al TLC supuso un crecimiento exponencial de las exportaciones mexicanas de productos del campo.

No lo digo para festinar de manera irresponsable, sino para reconocer el esfuerzo de los productores a lo largo y ancho del país, reconocimiento que no se hace con la frecuencia e intensidad que merece; y para demandar que se brinde a los productores la seguridad que su trabajo exige para dar respuestas positivas. No se eluden los niveles inadmisibles de pobreza, incluso hambre, pero se hace notar que hay oportunidades de crecimiento reales que no pueden dejarse pasar.

Esta semana se realiza en la Rivera Maya el denominado Encuentro de Ministros de Agricultura de las Américas que organizan el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura y la Sagarpa. Asisten 34 ministros del ramo que integran la Junta Interamericana de Agricultura, por cierto comandada por un mexicano: Víctor Manuel Villalobos. El evento se desarrolla bajo el lema: “Cultivar mejor, producir más, alimentar a todos”· El reto para el sector en los próximos años es duplicar la producción de alimentos, pero sin expandir la frontera agrícola ya existente, lo que supone un alarde de productividad. Esto supone, entre otras acciones, fortalecer los protocolos en materia de sanidad, área en la que México es, hay que decirlo, líder continental. Además de una amplia gama de acciones vinculadas a la sustentabilidad. México quiere aprovechar el escaparate para mostrar las fortalezas y oportunidades del sector.

El negocio publicitario

A propósito del mes de la lucha contra el cáncer, quiero hablarles respecto a la campaña del famoso lazo rosa, referente específicamente al cáncer de mama.

Me puse a ver detenidamente diversos patrocinadores de carreras, campañas publicitarias y hasta fotos de famosas artistas “presumiendo” su lazo rosa. Incluso vi publicidad de otras partes del mundo de anuncios de cerveza y cigarros, cuando sabemos perfectamente que tanto el alcohol como el cigarro aumentan el riesgo de padecer algún tipo de cáncer y en el caso del tabaco, es el principal cancerígeno que existe.

Bueno, hay publicidad hasta de las tinas de pollo frito, que de saludable no tienen ni un solo gramo y que como sabemos, algo primordial en el proceso de una enfermedad es precisamente alimentarnos bien, a base de frutas, verduras, granos, cereales y carnes solo cocinadas a la plancha o a vapor.

Es increíble como la enfermedad se ha ido convirtiendo en un negocio redondo, a través de una campaña meramente comercial, en donde la finalidad principal es recaudar dinero a través de la venta de sus productos que a la larga incluso pueden provocar cáncer, como el caso de los cigarros.

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