Inicio / OPINIÓN / Respetar las garantías individuales

Respetar las garantías individuales

Opinión-colorÁguila o Sol

De: Prof. Monjardín

Gritos de revolución y protesta resuenan por todo el planeta. Su estridencia hace que la realidad humana parezca una explosión donde la felicidad es destruida por imponentes desgracias políticas y sociales.

¿Qué sucede en las extrañas de los continentes que, sin importar la lengua y raza que conforma cada sociedad, su gente adolece de los mismos síntomas de una epidemia incurable? ¿Cuál es la razón originaria de la enfermedad de convierte en representaciones dantescas a cada noticiario de México y del mundo?

A diario propios y extraños nos enfrentamos cara a cara con la violencia, la pobreza. la discriminación, la corrupción, la intolerancia entre religiones, razas y clases sociales.

Observamos aturdidos la guerra en contra de los cárteles de la droga, los llamamos ataques terroristas atribuidos a organizaciones islámicas radicales, las muertes ocasionadas por la hambruna, las protestas interminables que con su enorme fuerza consagran el espíritu de seres comunes que ahora son transformados en símbolos de justicia y de mandas de cambio… ¿Qué es lo que nos está ocurriendo y cómo revertir esta profunda intoxicación.

La respuesta es una y es elemental; absurda por su simpleza pero fundamental por su verdad; la devaluación de los derechos humanos ha provocado un mundo en constante caos, en el cual los avances políticos, económicos, culturales y tecnológicos pierden incontables batallas en contra de los males ocasionados por el respeto a las garantías básicas para la vid en plenitud.

Para acceder finalmente a un mundo de paz y lleno de prosperidad, políticos y autoridades deben de comprender que el deber primario de sus caros es dar protección y cumplimiento a cada uno de los derechos humanos: libertad, educación, seguridad, igualdad y vida digna.

Por su parte, la ciudadanía y todas las entidades públicas y privadas que conforman cada nación necesitan hacer valer cada uno de estos derechos en su conducta cotidiana hacia con otros individuos. En México, todo sufrimiento que mantiene encadenada la evolución benigna de la sociedad es originado por las faltas cometidas a las garantías guarecidas, incluso en la letra de nuestra constitución y leyes. Y es este desvanecimiento del estado de derecho lo que va fomentando un efecto bola de nieve que arrolla y debilita el bienestar de todos nosotros.

Pensar que cada acción política e individual es un acontecimiento aislado es un error terrible. Cada acción debe mostrar un compromiso real hacia con todos los que habitan en nuestro país y comunidad. Hablar de respetar y darle valor a los derechos humanos es un postulado tanto simple como transparente.

Es la línea que designa un modo de actuar que verdaderamente es capaz de resolver nuestras falacias más profundas. Es una esperanza y es un mandatorio ineludible para forjar un mundo absolutamente distinto.

Comenzar desde lo mas elemental para resolver lo más completo. Transformar la vida de millones de personas en nuestro país no puede ser mas una promesa que etiquete nuestras campañas y objetivos políticos , requiere ser una convicción y deber obligatorios que persistan a través del tiempo. México y el mundo pueden contrarrestar el lado oscuro de su realidad con la fuerza única de los derechos humanos. Esta epidemia tiene cura. Esta en todos, emprender la solución.

El poder del hampa

La estrategia de comunicación del gobierno federal sobre el Cártel de Jalisco Nueva Generación debe girar en torno al siguiente mensaje: sus mandos serán detenidos o liquidados y la banda será desarticulada en poco tiempo.

El Estado mexicano impondrá el derecho en Jalisco y estados vecinos. La autoridad debe mostrar firmeza. Dar confianza a los ciudadanos. La gente debe tener la certidumbre de que no hay un poder mayor al de las fuerzas federales.

Hablar del poderío del cártel, de su capacidad de fuego, de su base social, de los territorios que domina, es contribuir a crearle un club de admiradores. Es el camino equivocado.

Los asustados deben ser los sicarios porque la noche se les viene encima, no los funcionarios públicos del más alto nivel. Que se privilegie la inteligencia para evitar hasta donde sea posible los enfrentamientos directos es una cosa, transmitir la sensación de que el cártel logró intimidar a las autoridades o los ciudadanos es inadmisible.

En el otro extremo de la cuerda, minimizar los sucesos o decir que la situación está bajo control es una patraña. Esto no se arregla con magia. Que el Código Rojo haya sido desactivado no significa nada sustantivo. Los asesinos están sueltos, la organización criminal no ha sido tocada, sus jefes siguen dando la orden de tirar a matar.

¿Cuál control? Estoy convencido de que los responsables de los asesinatos de agentes y soldados no cargarán los peregrinos. Aunque eso, evitar la impunidad, es prioritario, lo sustantivo, lo que puede hacer una diferencia, es responder a las siguiente preguntas: ¿Se pudo, pero no se quiso, parar en seco el crecimiento y consolidación del Cártel de Jalisco Nueva Generación? ¿Por acabar con los Caballeros Templarios se permitió, incluso se alentó el crecimiento del CJNG? ¿Cuál es el alcance de la cobertura política y policiaca del cártel por parte de autoridades de Jalisco y estados circunvecinos, digamos Colima o Nayarit?

Ahí queda el reto

Los especialistas dicen que se trata de un remanente en la zona del Cártel de Sinaloa y que su pleito principal es con Los Zetas. Algo tuvo que suceder para que pasaran de pandilla sanguinaria a cártel capaz de desafiar al Ejército. La única explicación razonable es que contaron con apoyos extraordinarios.

No pasará mucho para que sepamos de parte de quién. Algo que incomoda porque es un comportamiento salvaje, un comportamiento que escapa a los análisis de sujetos cuerdos es imaginar que los jefes del cártel suponen que se saldrán con la suya.

El CJNG es herencia maldita del Chapo Guzmán. Pues bien, al capo sinaloense, que estuvo metido desde chamaco en negocios turbios, nunca se le ocurrió picarle la cresta a las fuerzas federales. Al hacerlo lograron calentar hasta el punto de ebullición a su propia plaza para complicar al máximo sus negocios.

No tiene sentido. Ya se desplazan rumbo a la zona los mejores batallones, la gente más preparada, ya se pidió ayuda internacional para la vigilancia satelital, ya hay un operativo en los puertos del Pacífico.

Van por ellos vivos o muertos. Las autoridades locales que los protegen quedarán con las manos atadas. El cártel tendrá que invertir tiempo y recursos para salvar el pellejo, para dejar las ganancias y la buena vida para después. Cualquiera diría que hay gato encerrado, que ellos saben algo que nosotros ignoramos.

Revisar tambien

Asentamientos populares o informales

OLYMPUS DIGITAL CAMERA Andrea Liliana Gonzalez ¿Alguna vez te haz preguntado en dónde vive la ...